casa de los leones


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Fundada en el s. XVI como casa solariega por Alonso Barrionuevo Montalvo, sobre la cual fue construida más tarde la actual, en 1765, por mandato de D. Ildefonso Montalvo, su biznieto. De la unión de la familia con los Quintanilla, la casa pasó más tarde a ser propiedad de estos últimos.


Su fachada, conservada como la original, está construida en ladrillo. A excepción de su portada en piedra, conserva decoración en esgrafiado que simula un aparejo almohadillado. En el ángulo noreste se levanta un mirador que en dos de sus frentes presenta vanos dobles en arcos de medio punto sostenidos por columnillas de ladrillo.


La portada de piedra, de gran calidad técnica, está enmarcada por pilastras jónicas cajeadas superpuestas que se apoyan sobre basamentos bulbosos.

 

La ornamentación del dintel de la puerta es el típico baquetón con una pequeña ménsura central con decoración de rocalla y mascarón que se prolonga sobre el friso, que es convexo, con elementos decorativos clásicos como dentículos y ovas. Rematan dos pedestales cajeados que sostienen jarrones.

 

En el tímpano se dispone el escudo nobiliario de los Montalvo, sostenido por leones rampantes enmarcados por molduras mixtilíneas terminadas en volutas, que sirven de soporte a una voluminosa ménsura sobre la que se dispone un fragmento de cornisa y un jarrón.


Se trata de un magnífico ejemplo de casa barroca que ha llegado a constituirse en uno de los edificios más característicos de la población.


Durante siglos corrió por el pueblo la leyenda de que en el edificio se hallaba escondido un gran tesoro. Se presupone que la idea pudo surgir a la vuelta de Alonso Barrionuevo Montalvo de su viaje a las Indias en el s. XVI, en el cual hizo gran fortuna. Nunca, sin embargo, se ha llegado a confirmar la existencia de tal tesoro.