Castillo de lora


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Situado junto al río Churre en las proximidades de la confluencia de éste con el Guadalquivir, es el primitivo emplazamiento de Lora. según afirma el arqueólogo local José Remesal.

El castillo es lo que en términos técnicos se llama un “Tell”, es decir, una colina artificial formada por la acumulación de los restos dejados por sucesivas generaciones.

 

El Tell de Lora es uno de los más importantes de la provincia, como han demostrado las excavaciones arqueológicas en él realizadas, los restos prerromanos alcanzan una potencia de nueve metros.

Los restos más antiguos hallados corresponden con la Edad del Bronce, pudiendo fecharse, aproximadamente, entre 1500 y 1000 años antes de Cristo.


Con la llegada de los romanos, el Tell fue abandonado y la población se trasladó a lo que hoy forma el casco antiguo de Lora, convirtiéndose el castillo en necrópolis.


Los mayores vestigios provienen de la época árabe, en la que el castillo recibía el nombre de Lawra, que significa “la orilla”, nombre dado por el emplazamiento del monumento entre el río Churre y la desembocadura del mismo en el Guadalquivir.

 

Así queda recogido en documentos medievales como Villa y Castillo Lawra, y de ahí se piensa que puede venir su nombre.
En toda aquella zona se situaba la antigua Lora , que hoy se conoce como Las morerías, hasta en que en la época medieval pasara a ser construida la muralla en 1320.