CONVENTO DE LA LIMPIA CONCEPCIÓN


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Se piensa que las obras del edificio debieron comenzar en 1618 y que se tardaría unos cinco años en construirlo. El templo tiene planta basilical, teniendo su entrada en un lateral, en el lado de la epístola. La portada está concebida por un vano adintelado, con pilastras planas, de capiteles toscanos, a ambos lados.


El segundo cuerpo está también concebido por otro vano adintelado, flanqueado por pilastras adosadas y coronado por un frontón curvo. La fachada está rematada por una cornisa gruesa que recorre todo el edificio.
La espadaña, levantada a los pies del muro de la Epístola, es de dos cuerpos construida en ladrillo.


La iglesia tiene un coro alto, a los pies, y otro bajo, en el lado de la epístola, que conserva aún su estructura original y es una sala de reducidas dimensiones, cubierta por bóveda de cañón. Sobre el coro alto se levanta un mirador, con un tejado a cuatro aguas y celosías de ladrillo en sus muros.
Interiormente tiene cubierta de madera, del tipo armadura de par y nudillo de tres paños cuadrada, con tirantes en los ángulos.


Al ante-presbiterio se accede a través de un gran arco toral de medio punto; dicho espacio está coronado por cúpula semiesférica, sobre pechinas. Las pechinas tienen como motivo de decoración un águila que porta un escudo en su interior, el escudo de la familia fundadora.


La parte más antigua de la iglesia es el cuerpo cubierto de estructura de madera y coro alto, mientras que el presbiterio y ante presbiterio son reformas posteriores, probablemente del siglo XVIII.


En su parte más alta, el edificio ha contado con un mirador que, como tantos otros conventos de clausura, las monjas usaban antiguamente para poder ver lo que ocurriera en el exterior, como el paso de procesiones, por ejemplo, sin ser vistas.